Se centra en la corrección de errores ortográficos y gramaticales. Además, unifico criterios en el uso de mayúsculas, versales, cursivas, comillas y negritas. La corrección del texto es esencial para garantizar su legibilidad; por eso, sin una buena revisión ortotipográfica no es posible una revisión de estilo.
Se trata de una revisión más profunda. El texto no solo debe ser correcto, sino claro y preciso. Por eso, además de vigilar la corrección ortográfica y gramatical, presto atención a la manera de expresar el mensaje: sin repeticiones innecesarias, ambigüedades, circunloquios, clichés, cacofonías, etc. Todo ello sin traicionar el estilo propio del autor ni perder de vista su público objetivo.
La corrección de galeradas o de imprenta es el último paso antes de publicar un texto. Se trata de una revisión formal para detectar y subsanar posibles erratas. Obviar este último escalón puede suponer que tu texto se publique con errores tipográficos o fallos de maquetación.
Otros servicios adicionales a la revisión del texto son la creación de índices (analíticos, onomásticos, etc.) y de bibliografías.
Escribir bien tiene que ver con la precisión (¿lo que entiende el lector es lo que he querido decir?), la organización (¿mi texto mantiene centrada la atención del lector?) y la claridad (¿se me entiende?), entre otras cosas. En eso, puedo ayudarte.
En el universo textual, el orden de los factores sí altera el producto, para bien o para mal.
Un texto adecuado no solo comunica tu mensaje, sino que también conecta con tu audiencia, genera interés y refuerza la identidad y los valores de tu marca.
Una buena idea no basta: hay que planificarla y desarrollarla para que en ese texto resuene tu voz.